A mi siempre me gusta darle las vueltas a las cosas. Y entre mis temas recurrentes está el menosprecio a escoger algún día del año para celebrar algo. Solo admito cumpleaños y más como una excusa de ver a los amigos que como cualquier otra cosa. Claro que es un poco contradictorio porque como un comunicador, se que las fechas especiales son una buena oportunidad para llamar la atención. Pero mi subconsciente genera rechazo. No lo puedo evitar.
Hoy es el día de la Tierra. Pocos recuerdan sus orígenes que tienen que ver con un senador gringo que logró movilizar gente para poner el tema ambiental en la agenda. Nelson se llamaba. Ahora es de todo un poco. Es más, hoy, por esos efectos de la globalización, Evo logró que la ONU reconozca este día como el día de la Pachamama. Es decir, la acción civil y de libertades a ultranza de los gringos y la cultura indígena ancestral.
La verdad, hay muchas maneras de celebrar. Con eventos, con publicaciones, con lanzamientos. Hoy más que nunca hay muchos medios tecnológicos que le permiten a uno expresar. Las redes sociales, Youtube, los blogs. Y los típicos. La televisión, la radio, los periódicos, eventos.
La gran diferencia es que hace unos dias años no se hablaba mucho. Ahora se habla demasiado. Demasiado en el sentido de que muchos se apropian del discurso y lo manosean. Los empresarios hablan de responsabilidad ambiental, pero no dudan en hacer estudios de impacto ambiental viciados. Los gobiernos locales hablan del tema, pero siempre y cuando no les afecte. Si alguien contamina que pague, pero si ellos sacan piedras de los ríos, está bien. Hasta los ambientalistas, se quejan de la minería pero consumen artículos que dependen de la minería, como las computadoras o el internet. Porque todos queremos la banda ancha que nos brinda el cobre.
Uno puede tomar el tema por el lado positivo. Por todas las cosas buenas que están sucediendo. Por una mayor conciencia, por acciones positivas, por modelos de conservación exitosos. También podemos hacer una apología del desastre. El cambio climático inminente, las enfermedades, la distribución del agua. O también uno puede relacionar el ambiente con otros temas. El arte, la pobreza, la forma de hacer negocios. En todo caso, siempre será mejor el equilibrio.
El problema es que muchas veces el tema pasa por la corrupción. O por los absurdos del sistema. Como podemos gastar más en armas que en combatir la pobreza y la desnutrición. Como permitimos que se invierta inadecuadamente los recursos para la conservación.
Hay muchos matices, muchas entradas. Quizás algo importante es preguntarse que ha hecho uno por la conservación el día de hoy. Que vamos a hacer mañana. O que hicimos ayer.
La reflexion final que quería hacer es sobre el nombre del planeta. Tierra. Porque lo habremos llamado tierra a un planeta que es agua. 70% agua. Incluso nosotros, los seres humanso y casi todos los seres vivientes somos en un 70% agua. Esa agua sin la cual no podemos vivir. Una persona decía, que hay debajo de los océanos. Pues una capa de tierra, pero una muy fina llamada corteza. Debajo está el fuego que es líquido. Más agua. A la larga, no tiene tanta importancia, pero me parece algo interesante.
Ahi va mi granito de arena.
Ideas sueltas sobre temas ambientales, especialmente relacionados a la biodiversidad del Ecuador
miércoles, 22 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
Sendero Quimis
El sol caia duro. Pero no hacía tanto calor. Habíamos quedado en reunirnos para evaluar un posible sendero en la zona seca de Quimis en la provincia de Manabí, a medio camino entre Jipijapa y Montecristi. Estabamos Mario de Quimis, Juan, especialista en senderos, Fernando un biólogo que está diseñando los senderos Paulo que coordina un proyecto de conservación en la zona y yo, que trato de ayudar en el área.
Siempre que menciono que trabajo por esa zona, la gente piensa en que hay no puede haber nada. Solo ceibo, maíz y rastrojo. Pero eso es lo que a mi me gusta del bosque seco. Que aunque puede causar una mala impresión al principio es un lugar fascinante, lleno de vida. Y más que nada de una vida muy especial, adaptada a la falta de agua.
Empezamos a caminar antes de las tres de la tarde. Entramos por una zona de cultivo de maíz. No había mucho en todo caso. Desde este lugar ya se veían los primeros ceibos. Ya estaban sin hojas, hace unas tres semanas que ya dejó de llover. Está empezando la floración. Es increíble. Empieza la época seca y la vida empieza a explotar. El ceibo es importante porque la flor es forraje para los animales, la lana sirve para hacer cojines y colchones y la flor sirve para la miel. Es un árbol muy productivo pero que la gente no valora mucho. Además de todos esos usos humanos el ceibo es un hábitat importante para especies vegetales como las epífitas que conviven con él o para las colembas que hacen sus nidos en las ramas.
Paulo, hablaba siempre de este lugar como un problema para el sendero, en el sentido de que no es natural. Yo discrepo porque la parte agrícola también puede ser un elemento interpretativo interesante. Para los públicos urbanos, conocer cómo se cultiva y conocer datos de la realidad de campo puede ser algo muy importante. Además, que el maíz como tal tiene muchas historias para contar. Es parte integral de nuestra cultura.
Ni bien empezamos a caminar ya hay cosas interesantes. Plantas rastreras, plantas de mate, unas esponjas naturales. Y bueno en el sendero iban apareciendo cosas. Más que nada plantas. Ceibos, palo santo, cactus, bromelias, árboles de troncos rojos. La primera parte del sendero estuvo suave. Una subida pero sin mucha dificultad.
En cada etapa íbamos viendo un poco lo que se necesitaba para hacer un buen sendero. Juan nos explicaba técnicas importantes para mejorar la experiencia del visitante y para evitar los daños en el sendero. No eran cosas del otro mundo, más bien cosas muy lógicas, pero que muchas veces no se aplican. Lo que sucede es que la gente piensa que tener senderos es solo abrir un camino a machete.
Para mi lo importante es que los chicos vean que se trata de un tema con mucha técnica. Que hay que pensar en los atractivos, pero también en los visitantes. Que se deben hacer obras para facilitar la caminata y evitar la erosión. Que se deben aprovechar los atractivos y no hacer senderos rectos ni tampoco muy abiertos. Que debe haber espacios para descansar, para admirar el paisaje y para el descubrimiento. También hablamos de la promoción, de la participación local. Otra vez, este es un tema de mucha ciencia y muy complejo.
La primera parte como decía fue sencilla. El sendero estaba abierto. Llegamos incluso hasta un camino carrozable. Según decía Mario, el camino antiguo entre Montecristi y Jipijapa. Esa es otra cosa importante de este lugar y que no valoramos en su justa dimensión, la historia y la cultura. Necesitamos rescatar eso. Para conocer de donde provenimos, para poder generar orgullo y ciudadanía.
Luego de ese camino la cosa se puso un poco más difícil. El camino no estaba abierto y aunque el sendero estaba bien marcado y no se podía uno perder, a ratos se cerraba. Y claro, empezamos a sentir el bosque seco en toda su fuerza. Nada de montañas demasiado empinadas pero si largas subidas. Muchas espinas y matorrales cerrados. El aroma del palo santo, el pegamento del muyuyo, las ramas secas. En un lugar, paramos y Juan explicaba algo y para hacerlo arrancó un tronco seco y descubrimos que dentro se escondías dos zarigüeyas bebes. Para estas cosas son fascinantes porque me hacen dar cuenta de que lo que vemos por encima es una cosa, pero hay mucho por explorar y descubrir.
Esta parte requirió de nosotros un cierto esfuerzo. Pero fue bueno porque llegamos a un lugar donde había una buena perspectiva del lugar. Se veía un bosque intervenido pero con cobertura vegetal. Por supuesto emergían los ceibos. También se veía mucho palo santo. Yo, como en el resto del camino, me dediqué a tomar fotos para tener un registro del lugar.
También vimos en este lugar un lugar utilizado ancestralmente. Unos huecos rodeados de piedras. La gente les llama tolas. A simple vista son huecos con piedras, pero dentro se encuentran piezas arqueológicas. Lamentablemente en muchos lugares, la gente los ha sacado para vender y han eliminado cualquier posibilidad de realizar estudios. Me da tanta frustración este tema. La gente no conoce lo importante que es nuestro patrimonio cultural. Y eso combinado con la pobreza, implica la destrucción del mismo. Abajo, en la casa de un comunero nos mostro un recipiente que seguro era un molde y unas piedras con unas figuras impresionantes. Pero claro, fuera del lugar, sin el contexto, ya no sirven para nada arqueológicamente hablando.
De ese lugar emprendimos el retorno que fue sencillo. Por un sendero abierto. Aunque hubo colinas que subir la cosa estaba más suave. Con Juan veníamos hablando con Mario y fue interesante escucharlo. El decía que prefiere mil veces la miel que el maíz. En un año el hace por lo menos 3 cosechas. En cambio con el maíz solo una y muchas veces sale a pérdida. Yo creo que hay que buscar más gente como y convencer a la gente para que trabaja en el bosque y no contra el bosque. Hay muchos beneficios que pueden ser sustentables. El turismo, la miel, el palo santo, la lana. Y mejor si todo eso se combina. Incluso se podría pensar en cultivos orgánicos familiares como complemento que permitan una subsistencia más adecuada de las familias.
Llegamos al final. Nos tomamos el agua que nos brindó la gente. Descansamos un poco antes de regresar a nuestras casas. En Portoviejo, en Guayaquil, en Quimis y en Puerto López. Esta visita me deja sentimientos encontrados. Por un lado, veo todo el potencial de la zona. Está ahí, visible. Pero también soy consciente de los desafíos que implica. Organización de la gente, asesoramiento técnico y financiamiento. En todo caso, creo que recorrer el lugar es una buena motivación para seguir en mis esfuerzos de conseguir los recursos y los apoyos necesarios para que la conservación del lugar sea una realidad.
Creo que este lugar refleja los múltiples aspectos de la conservación en la cordillera costera. Una diversidad y endemismo importante; recursos del bosque que la gente utiliza; ocupación ancestral del área; dificultades económicas y organizaciones débiles; poco aprecio al lugar por parte de la gente del lugar y de fuera; proyectos de infraestructura cercanos que no consideran los aspectos ambientales; un poco gente local y conservacionistas interesados en el área; un estado central que no ha intervenido mucho en la zona y gobiernos locales que no trabajan en conservación de la biodiversidad.
Es, en definitiva, un buen lugar para conocer y trabajar.
Siempre que menciono que trabajo por esa zona, la gente piensa en que hay no puede haber nada. Solo ceibo, maíz y rastrojo. Pero eso es lo que a mi me gusta del bosque seco. Que aunque puede causar una mala impresión al principio es un lugar fascinante, lleno de vida. Y más que nada de una vida muy especial, adaptada a la falta de agua.
Empezamos a caminar antes de las tres de la tarde. Entramos por una zona de cultivo de maíz. No había mucho en todo caso. Desde este lugar ya se veían los primeros ceibos. Ya estaban sin hojas, hace unas tres semanas que ya dejó de llover. Está empezando la floración. Es increíble. Empieza la época seca y la vida empieza a explotar. El ceibo es importante porque la flor es forraje para los animales, la lana sirve para hacer cojines y colchones y la flor sirve para la miel. Es un árbol muy productivo pero que la gente no valora mucho. Además de todos esos usos humanos el ceibo es un hábitat importante para especies vegetales como las epífitas que conviven con él o para las colembas que hacen sus nidos en las ramas.
Paulo, hablaba siempre de este lugar como un problema para el sendero, en el sentido de que no es natural. Yo discrepo porque la parte agrícola también puede ser un elemento interpretativo interesante. Para los públicos urbanos, conocer cómo se cultiva y conocer datos de la realidad de campo puede ser algo muy importante. Además, que el maíz como tal tiene muchas historias para contar. Es parte integral de nuestra cultura.
Ni bien empezamos a caminar ya hay cosas interesantes. Plantas rastreras, plantas de mate, unas esponjas naturales. Y bueno en el sendero iban apareciendo cosas. Más que nada plantas. Ceibos, palo santo, cactus, bromelias, árboles de troncos rojos. La primera parte del sendero estuvo suave. Una subida pero sin mucha dificultad.
En cada etapa íbamos viendo un poco lo que se necesitaba para hacer un buen sendero. Juan nos explicaba técnicas importantes para mejorar la experiencia del visitante y para evitar los daños en el sendero. No eran cosas del otro mundo, más bien cosas muy lógicas, pero que muchas veces no se aplican. Lo que sucede es que la gente piensa que tener senderos es solo abrir un camino a machete.
Para mi lo importante es que los chicos vean que se trata de un tema con mucha técnica. Que hay que pensar en los atractivos, pero también en los visitantes. Que se deben hacer obras para facilitar la caminata y evitar la erosión. Que se deben aprovechar los atractivos y no hacer senderos rectos ni tampoco muy abiertos. Que debe haber espacios para descansar, para admirar el paisaje y para el descubrimiento. También hablamos de la promoción, de la participación local. Otra vez, este es un tema de mucha ciencia y muy complejo.
La primera parte como decía fue sencilla. El sendero estaba abierto. Llegamos incluso hasta un camino carrozable. Según decía Mario, el camino antiguo entre Montecristi y Jipijapa. Esa es otra cosa importante de este lugar y que no valoramos en su justa dimensión, la historia y la cultura. Necesitamos rescatar eso. Para conocer de donde provenimos, para poder generar orgullo y ciudadanía.
Luego de ese camino la cosa se puso un poco más difícil. El camino no estaba abierto y aunque el sendero estaba bien marcado y no se podía uno perder, a ratos se cerraba. Y claro, empezamos a sentir el bosque seco en toda su fuerza. Nada de montañas demasiado empinadas pero si largas subidas. Muchas espinas y matorrales cerrados. El aroma del palo santo, el pegamento del muyuyo, las ramas secas. En un lugar, paramos y Juan explicaba algo y para hacerlo arrancó un tronco seco y descubrimos que dentro se escondías dos zarigüeyas bebes. Para estas cosas son fascinantes porque me hacen dar cuenta de que lo que vemos por encima es una cosa, pero hay mucho por explorar y descubrir.
Esta parte requirió de nosotros un cierto esfuerzo. Pero fue bueno porque llegamos a un lugar donde había una buena perspectiva del lugar. Se veía un bosque intervenido pero con cobertura vegetal. Por supuesto emergían los ceibos. También se veía mucho palo santo. Yo, como en el resto del camino, me dediqué a tomar fotos para tener un registro del lugar.
También vimos en este lugar un lugar utilizado ancestralmente. Unos huecos rodeados de piedras. La gente les llama tolas. A simple vista son huecos con piedras, pero dentro se encuentran piezas arqueológicas. Lamentablemente en muchos lugares, la gente los ha sacado para vender y han eliminado cualquier posibilidad de realizar estudios. Me da tanta frustración este tema. La gente no conoce lo importante que es nuestro patrimonio cultural. Y eso combinado con la pobreza, implica la destrucción del mismo. Abajo, en la casa de un comunero nos mostro un recipiente que seguro era un molde y unas piedras con unas figuras impresionantes. Pero claro, fuera del lugar, sin el contexto, ya no sirven para nada arqueológicamente hablando.
De ese lugar emprendimos el retorno que fue sencillo. Por un sendero abierto. Aunque hubo colinas que subir la cosa estaba más suave. Con Juan veníamos hablando con Mario y fue interesante escucharlo. El decía que prefiere mil veces la miel que el maíz. En un año el hace por lo menos 3 cosechas. En cambio con el maíz solo una y muchas veces sale a pérdida. Yo creo que hay que buscar más gente como y convencer a la gente para que trabaja en el bosque y no contra el bosque. Hay muchos beneficios que pueden ser sustentables. El turismo, la miel, el palo santo, la lana. Y mejor si todo eso se combina. Incluso se podría pensar en cultivos orgánicos familiares como complemento que permitan una subsistencia más adecuada de las familias.
Llegamos al final. Nos tomamos el agua que nos brindó la gente. Descansamos un poco antes de regresar a nuestras casas. En Portoviejo, en Guayaquil, en Quimis y en Puerto López. Esta visita me deja sentimientos encontrados. Por un lado, veo todo el potencial de la zona. Está ahí, visible. Pero también soy consciente de los desafíos que implica. Organización de la gente, asesoramiento técnico y financiamiento. En todo caso, creo que recorrer el lugar es una buena motivación para seguir en mis esfuerzos de conseguir los recursos y los apoyos necesarios para que la conservación del lugar sea una realidad.
Creo que este lugar refleja los múltiples aspectos de la conservación en la cordillera costera. Una diversidad y endemismo importante; recursos del bosque que la gente utiliza; ocupación ancestral del área; dificultades económicas y organizaciones débiles; poco aprecio al lugar por parte de la gente del lugar y de fuera; proyectos de infraestructura cercanos que no consideran los aspectos ambientales; un poco gente local y conservacionistas interesados en el área; un estado central que no ha intervenido mucho en la zona y gobiernos locales que no trabajan en conservación de la biodiversidad.
Es, en definitiva, un buen lugar para conocer y trabajar.
jueves, 9 de abril de 2009
Bosque Protector Cerro Blanco
El Bosque Protector Cerro Blanco fue creado en 1989 con 2000 hectáreas. Luego, debido a ampliaciones, tenemos que en el 2008 su superficie alcanza las 6000 hectáreas. Lo característico del bosque protector es el bosque seco, pero también tenemos bosques de trancisión hacia lo húmedo y unas quebradas con vegetación riparia particular.
Una de las cosas más interesantes de esta área es su cercanía de Guayaquil. En 20 minutos uno puede llegar del centro de la ciudad más poblada del Ecuador, a este refugio de la naturaleza. Caminando media hora en el sendero y penentrando 5 minutos en la quebrada, nos encontramos en la naturaleza pura. Es simplemente fascinante contar con un remanente de bosque tan cerca de Guayaquil.
Da para pensar, porque mucho de lo que ahora es Guayaquil era antes bosque seco. Pero la ciudad ha crecido y ha eliminado casi toda la cobertura vegetal. Y bueno, los bosques también fueron utilizados para obtener madera para la construcción pero básicamente para la contrucción de barcos.
Existen evidencias arqueológicas en Cerro Blanco que demuestran una ocupación ancestral del territorio. Pero claro, la reciente del lugar es la que más se conoce. Había en el lugar una hacienda de donde se sacaba madera, se realizaban cultivos y se tenía ganado. Además, se explotaba piedra caliza.
Su nombre, Cerro Blanco, no tienen un origen cierto. Algunas personas dicen que se refiere a la caliza. Otras personas dicen que tiene que ver con las nubes que cubren las montañas.
El bosque protector ha sido administrado por Fundación Natura en sus inicios y por la Fundación Pro-Bosque desde 1993. Durante todos estos años se han desarrollado actividades de investigación científica, de prevención y control de incendios forestales, de reforestación, de educación ambiental, de turismo, de rescate de vida silvestre. En realidad, el bosque es una de las áreas protegidas del Ecuador con mayor manejo.
Sin embargo, existen muchas presiones. Por un lado las canteras que avanzan hacia el bosque, por otro asentamientos ilegales que llegan muy cerca del bosque. Existe gente que entra a cazar o talar madera. Algunos incluso entran a causar incendios.
Es importante valorar el bosque protector porque es la muestra más importante de un ecosistema en peligro cerca de Guayaquil. Es un privilegio contar con un lugar así y es importante que todos nos involucremos en su conservación.
Una de las cosas más interesantes de esta área es su cercanía de Guayaquil. En 20 minutos uno puede llegar del centro de la ciudad más poblada del Ecuador, a este refugio de la naturaleza. Caminando media hora en el sendero y penentrando 5 minutos en la quebrada, nos encontramos en la naturaleza pura. Es simplemente fascinante contar con un remanente de bosque tan cerca de Guayaquil.
Da para pensar, porque mucho de lo que ahora es Guayaquil era antes bosque seco. Pero la ciudad ha crecido y ha eliminado casi toda la cobertura vegetal. Y bueno, los bosques también fueron utilizados para obtener madera para la construcción pero básicamente para la contrucción de barcos.
Existen evidencias arqueológicas en Cerro Blanco que demuestran una ocupación ancestral del territorio. Pero claro, la reciente del lugar es la que más se conoce. Había en el lugar una hacienda de donde se sacaba madera, se realizaban cultivos y se tenía ganado. Además, se explotaba piedra caliza.
Su nombre, Cerro Blanco, no tienen un origen cierto. Algunas personas dicen que se refiere a la caliza. Otras personas dicen que tiene que ver con las nubes que cubren las montañas.
El bosque protector ha sido administrado por Fundación Natura en sus inicios y por la Fundación Pro-Bosque desde 1993. Durante todos estos años se han desarrollado actividades de investigación científica, de prevención y control de incendios forestales, de reforestación, de educación ambiental, de turismo, de rescate de vida silvestre. En realidad, el bosque es una de las áreas protegidas del Ecuador con mayor manejo.
Sin embargo, existen muchas presiones. Por un lado las canteras que avanzan hacia el bosque, por otro asentamientos ilegales que llegan muy cerca del bosque. Existe gente que entra a cazar o talar madera. Algunos incluso entran a causar incendios.
Es importante valorar el bosque protector porque es la muestra más importante de un ecosistema en peligro cerca de Guayaquil. Es un privilegio contar con un lugar así y es importante que todos nos involucremos en su conservación.
Comunicación
Uno de los aspectos más importantes de la conservación es la comunicación. Sin comunicación es imposible pensar en conservación. Y eso tiene dos matices
El primero es que la conservación es un asunto que depende de muchos actores. Se necesita coordinar acciones, alcanzar consensos, discutir temas. Y para todo eso se necesita canales de comunicación que sean efectivos y válidos. Es importante que todos los involucrados se conozcan entre si y que puedan interactuar de la mejor manera.
El segundo matiz es el de la comunicación como parte de las estrategias de sensibilización, concienciación y educación. Es necesario desarrollar en las poblaciones los conocimientos y los intereses necesarios para que la preocupación por la conservación se traduzca en acciones individuales y colectivas.
Existen muchos medios de comunicación posibles. Lo fundamental es escoger los adecuados de acuerdo al tema, a los interlocutores y el momento. Se puede trabajar con internet, pero también con representaciones artítisticas. Se pueden producir impresos o realizar programas de televisión. Todo es válido pero siempre y cuando sea un medio adecuado para los que emiten el mensaje y lo receptan. De nada vale hacer una página web bonita y práctica si la penetración del internet es mínima en nuestros interlocutores. No es útil producir libros si la gente no lee o el tema no es redactado de manera adecuada.
Los proyectos de conservación muchas veces reconocen la importancia de la comunicación pero no le dan suficiente tiempo ni recursos. Se asume que se puede hacer comunicación con pocos recursos. Y se puede, pero se debe contar con una persona que piense estratégicamente y que pueda liderar e implementar ciertos temas. Muchas veces, la comunicación es una cuestión de voluntad. De tomarse un tiempito para producir cosas que valen la pena. Por ejemplo, ahora, se toman unas fotos y se pueden hacer presentaciones en la computadora de manera sencilla. Claro, no será el documental de National Geographic o de Disney, pero sirve.
Creo que lo fundamental es reconocer la importancia de comunicación y actuar en concordancia.
El primero es que la conservación es un asunto que depende de muchos actores. Se necesita coordinar acciones, alcanzar consensos, discutir temas. Y para todo eso se necesita canales de comunicación que sean efectivos y válidos. Es importante que todos los involucrados se conozcan entre si y que puedan interactuar de la mejor manera.
El segundo matiz es el de la comunicación como parte de las estrategias de sensibilización, concienciación y educación. Es necesario desarrollar en las poblaciones los conocimientos y los intereses necesarios para que la preocupación por la conservación se traduzca en acciones individuales y colectivas.
Existen muchos medios de comunicación posibles. Lo fundamental es escoger los adecuados de acuerdo al tema, a los interlocutores y el momento. Se puede trabajar con internet, pero también con representaciones artítisticas. Se pueden producir impresos o realizar programas de televisión. Todo es válido pero siempre y cuando sea un medio adecuado para los que emiten el mensaje y lo receptan. De nada vale hacer una página web bonita y práctica si la penetración del internet es mínima en nuestros interlocutores. No es útil producir libros si la gente no lee o el tema no es redactado de manera adecuada.
Los proyectos de conservación muchas veces reconocen la importancia de la comunicación pero no le dan suficiente tiempo ni recursos. Se asume que se puede hacer comunicación con pocos recursos. Y se puede, pero se debe contar con una persona que piense estratégicamente y que pueda liderar e implementar ciertos temas. Muchas veces, la comunicación es una cuestión de voluntad. De tomarse un tiempito para producir cosas que valen la pena. Por ejemplo, ahora, se toman unas fotos y se pueden hacer presentaciones en la computadora de manera sencilla. Claro, no será el documental de National Geographic o de Disney, pero sirve.
Creo que lo fundamental es reconocer la importancia de comunicación y actuar en concordancia.
martes, 31 de marzo de 2009
30 años Parque Nacional Machalilla
Este año (2009), el Parque Nacional Machalilla cumple 30 años de haber sido creado. 30 años es mucho tiempo. Son 3 decadas, 3 generaciones. Mucha agua ha corrido bajo el puente, pero la principal pregunta sería si los ecosistemas de Machalilla han sido conservados debido a la existencia y manejo del área protegida.
Como no tenemos un sistema de monitoreo confiable la respuesta es complicada. A vuelo de pájaro, viendo las cosas desde afuera uno pensaría que el Parque si ha logrado conservar sus ecositemas. A través de procesos complicados con la gente, pero a la larga el resultado ha sido positivo. En cuanto a conservación, porque la relación con la gente sigue siendo un poco díficil. Si yo voy a una comunidad y pregunto si están de acuerdo con la existencia del área, no estoy seguro de obtener resultados positivos. Algunos dirán que es bueno tener a Machalilla, otros no estarán de acuerdo. Y en general dependerá de los beneficios tangibles que ha logrado el área. En realidad no son tantos. Algo de visitantes para el turismo y para el comercio. Financiamiento para diversos proyectos de desarrollo con resultados variables.
El otro día, se hablaba de celebrar. Yo más me inclino por reflexionar. En vez de hacer todo un show hacia afuera, realizar procesos sostenidos hacia adentro. Abrir ventanas de diálogo con la gente, con las comunidades. Tener canales y actitud abierta para escuchar. Permitir que la gente sea la que celebre.
Yo creo qu es el momento de pensar que estamos haciendo bien y que estamos haciendo mal. Usar toda la información que existe sobre el área para tomar decisiones. Coordinar con los diferentes actores para conseguir acciones de impacto.
Machalilla es un área maravillosa. Se conjugan en la zonas los bosques secos, los bosques de neblina, el matorral, las playas rocosas, las playas de arena, los islotes, La isla de la Plata y el mundo submarino. Además, poblados rurales y una historia de 7.000 años de ocupación continua. Machailla es un área para la conservación, para la ciencia, para la educación, para la convivencia.
Han pasado 30 años, es hora de preparar los siguientes 30
Como no tenemos un sistema de monitoreo confiable la respuesta es complicada. A vuelo de pájaro, viendo las cosas desde afuera uno pensaría que el Parque si ha logrado conservar sus ecositemas. A través de procesos complicados con la gente, pero a la larga el resultado ha sido positivo. En cuanto a conservación, porque la relación con la gente sigue siendo un poco díficil. Si yo voy a una comunidad y pregunto si están de acuerdo con la existencia del área, no estoy seguro de obtener resultados positivos. Algunos dirán que es bueno tener a Machalilla, otros no estarán de acuerdo. Y en general dependerá de los beneficios tangibles que ha logrado el área. En realidad no son tantos. Algo de visitantes para el turismo y para el comercio. Financiamiento para diversos proyectos de desarrollo con resultados variables.
El otro día, se hablaba de celebrar. Yo más me inclino por reflexionar. En vez de hacer todo un show hacia afuera, realizar procesos sostenidos hacia adentro. Abrir ventanas de diálogo con la gente, con las comunidades. Tener canales y actitud abierta para escuchar. Permitir que la gente sea la que celebre.
Yo creo qu es el momento de pensar que estamos haciendo bien y que estamos haciendo mal. Usar toda la información que existe sobre el área para tomar decisiones. Coordinar con los diferentes actores para conseguir acciones de impacto.
Machalilla es un área maravillosa. Se conjugan en la zonas los bosques secos, los bosques de neblina, el matorral, las playas rocosas, las playas de arena, los islotes, La isla de la Plata y el mundo submarino. Además, poblados rurales y una historia de 7.000 años de ocupación continua. Machailla es un área para la conservación, para la ciencia, para la educación, para la convivencia.
Han pasado 30 años, es hora de preparar los siguientes 30
jueves, 12 de marzo de 2009
Accion Ecológica
En lo personal, tengo serias discrepancias con Acción Ecológica. Algunas son discrepancias de forma. Por mi caracter me es dificil tolerar sus métodos, aunque reconozco que en cierta medida son necesarios para enfrentar a los poderes enquistados. Cuando uno habla bonito desde abajo lo miran con desprecio y hasta lo ignoran. Entonces hay que gritar, patalear, salir en los medios. Pero claro, eso a veces distorsiana el debate, vuelve un maniqueas las cosas que no son blanco o negro. Complicado.
Por otro lado, también tengo discrepancias de forma. Reconozco que han mejorado sus conceptos técnicos, que ahora tienen muchos más argumentos. Pero de todas maneras, a veces sus criterios son sesgados por la posición ideológica. Y a veces, y ahi mi discrepancia mayor, opinan sin argumentos y difaman a organizaciones serias. Yo no les puedo perdonar que usando juicios de valor no comprobados y haciendo acusasiones sin prueba, hayan influido para que la CONAIE envie cartas abiertas desprestigiando a EcoCiencia. Con metiras y falsedades repugnantes.
Sin embargo, de eso a que en un proceso por demás sospechoso se les elimine la personería jurídica porque están inscritos en el Ministerio inadecuado es una aberración sin límites. Lo lógico hubiera sido que sin quitarle la personería, les indiquen que tienen que incribirse en el Ministerio del Ambiente. Y simplemente cambiar de Ministerio. Eso partiendo del hecho de que cuando Acción Ecológica se constituyó no había Ministerio de Ambiente ni nada que se le parezca. Y entramos en subjetividades mayores si consideramos que el tema ambiental es un tema de salud. Es más, el enfoque constitucional base para el manejo del ambiene es el derecho a vivir en un ambiente sano. Así que en realidad no están tan perdidos. Por otro lado, la salud y el ambiente están tan relacionados que a ratos son inseparables.
Huele a represalia. Hay miles de fundaciones. Calculan que más de 5.000. Y solo han eliminado a unos pocas, incluyendo Acción Ecológica. Por lo menos Acción Ecológica es una fundación de verdad que funciona. No me consta que cumpla sus obligaciones, pero tampoco que no las cumpla. Además, que el acuerdo, no alega nada en ese sentido. Entonces por que eliminan a Acción Ecológica y no a tanta fundación fantasma que si existe. El argumento que no cumple los fines para los que fue creado es tan absurdo y arbitrario. Donde está un informe que diga eso. Quien juzga eso y que argumentos utiliza? Desde afuera, yo pienso que si cumplen. Estoy en desacuerdo en como lo hacen, pero trabajan en su línea. Hace poco también el gobierno elimina al PMRC usando unos argumentos similiares, pero sin informes de por medio. Es decir, al ojo. La pregunta es al ojo de quien.
El precedente es nefasto. No voy a hacer una apología de Acción Ecológica, pero no puedo dejar de expresar que la manera de actuar del gobierno es, por lo menos, visceral.
Por otro lado, también tengo discrepancias de forma. Reconozco que han mejorado sus conceptos técnicos, que ahora tienen muchos más argumentos. Pero de todas maneras, a veces sus criterios son sesgados por la posición ideológica. Y a veces, y ahi mi discrepancia mayor, opinan sin argumentos y difaman a organizaciones serias. Yo no les puedo perdonar que usando juicios de valor no comprobados y haciendo acusasiones sin prueba, hayan influido para que la CONAIE envie cartas abiertas desprestigiando a EcoCiencia. Con metiras y falsedades repugnantes.
Sin embargo, de eso a que en un proceso por demás sospechoso se les elimine la personería jurídica porque están inscritos en el Ministerio inadecuado es una aberración sin límites. Lo lógico hubiera sido que sin quitarle la personería, les indiquen que tienen que incribirse en el Ministerio del Ambiente. Y simplemente cambiar de Ministerio. Eso partiendo del hecho de que cuando Acción Ecológica se constituyó no había Ministerio de Ambiente ni nada que se le parezca. Y entramos en subjetividades mayores si consideramos que el tema ambiental es un tema de salud. Es más, el enfoque constitucional base para el manejo del ambiene es el derecho a vivir en un ambiente sano. Así que en realidad no están tan perdidos. Por otro lado, la salud y el ambiente están tan relacionados que a ratos son inseparables.
Huele a represalia. Hay miles de fundaciones. Calculan que más de 5.000. Y solo han eliminado a unos pocas, incluyendo Acción Ecológica. Por lo menos Acción Ecológica es una fundación de verdad que funciona. No me consta que cumpla sus obligaciones, pero tampoco que no las cumpla. Además, que el acuerdo, no alega nada en ese sentido. Entonces por que eliminan a Acción Ecológica y no a tanta fundación fantasma que si existe. El argumento que no cumple los fines para los que fue creado es tan absurdo y arbitrario. Donde está un informe que diga eso. Quien juzga eso y que argumentos utiliza? Desde afuera, yo pienso que si cumplen. Estoy en desacuerdo en como lo hacen, pero trabajan en su línea. Hace poco también el gobierno elimina al PMRC usando unos argumentos similiares, pero sin informes de por medio. Es decir, al ojo. La pregunta es al ojo de quien.
El precedente es nefasto. No voy a hacer una apología de Acción Ecológica, pero no puedo dejar de expresar que la manera de actuar del gobierno es, por lo menos, visceral.
lunes, 9 de marzo de 2009
Naturaleza y Cultura
Hay dos cosas que son inseparables. La naturaleza y la cultura. Así dicho, es como muy general. Naturaleza y cultura son palabras pesadas, llenas de connotaciones. Pero a mi me gusta simplificar los conceptos. No darles tantas vueltas. Yo tenía un profesor de crónicas en la universidad que siempre hablaba de deconstruir. Es decir, alguien elabora un texto y los estudiantes o analistas lo analizan y lo deconstruyen. A mi me gustó el concepto aunque debo confesar que no me ejercito mucho.
La cultura necesariamente debe adapatarse al ambiente. Sobrevivir no es lo mismo en un frío polar o en el calor tropical, en una montaña o en una planicie, en un lugar que se inunda o en otro donde hay deslaves. La cultura, las formas de vida, el vestido, la alimentación, todo depende del entorno. Incluso en las ciudades donde nos alienamos, todo pasa por el entorno.
Pero resulta que la adaptación del ser humano ha logrado éxitos importantes y si bien en el pasado la capacidad de alterar la naturaleza era reducida, ahora es un tema importante. Nuestra tecnología nos permite cambiar el uso del suelo muy fácilmente.
Y como una espiral se enredan la naturaleza y la cultura. Por eso, al hablar de gestión cultural es imprescindible entender el entorno, que recursos están disponibles, que modos de apropiación existen, cuales son las limitantes ambientales. En cambio para hablar de conservación es importante entendes las estrategias de reproducción, las tradiciones, el bagaje cultural.
Hay un largo camino por entender. Aunque se han dado trabajos multidisciplinarios todavía es necesario profundizas la relación entres las ciencias sociales y las ecológicas. Todavía hay mucho desentendimiento.
Las perspectivas son buenas. Creo que es un acierto del gobierno tener un ministerio que coordinde ambos aspectos. Ahora, lo importante es que se coordine y que no sea la suma de lo uno y de lo otro. Que se discutan los temas, que se debata, que se integren. Eso requiere mucho esfuerzo. Capacitación, visión, liderazgo. Ojala sea posible.
La cultura necesariamente debe adapatarse al ambiente. Sobrevivir no es lo mismo en un frío polar o en el calor tropical, en una montaña o en una planicie, en un lugar que se inunda o en otro donde hay deslaves. La cultura, las formas de vida, el vestido, la alimentación, todo depende del entorno. Incluso en las ciudades donde nos alienamos, todo pasa por el entorno.
Pero resulta que la adaptación del ser humano ha logrado éxitos importantes y si bien en el pasado la capacidad de alterar la naturaleza era reducida, ahora es un tema importante. Nuestra tecnología nos permite cambiar el uso del suelo muy fácilmente.
Y como una espiral se enredan la naturaleza y la cultura. Por eso, al hablar de gestión cultural es imprescindible entender el entorno, que recursos están disponibles, que modos de apropiación existen, cuales son las limitantes ambientales. En cambio para hablar de conservación es importante entendes las estrategias de reproducción, las tradiciones, el bagaje cultural.
Hay un largo camino por entender. Aunque se han dado trabajos multidisciplinarios todavía es necesario profundizas la relación entres las ciencias sociales y las ecológicas. Todavía hay mucho desentendimiento.
Las perspectivas son buenas. Creo que es un acierto del gobierno tener un ministerio que coordinde ambos aspectos. Ahora, lo importante es que se coordine y que no sea la suma de lo uno y de lo otro. Que se discutan los temas, que se debata, que se integren. Eso requiere mucho esfuerzo. Capacitación, visión, liderazgo. Ojala sea posible.
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