domingo, 22 de noviembre de 2009

Conservación con base comunitaria

Ahora que voy a volver a entrar de lleno en este tema, creo que es importante hacer un par de reflexiones.

Primero, creo que lo más importante es reconocer que donde existen comunidades no existe otra conservación posible que no sea una con base comunitaria. Es decir, una que tome en cuenta a las comunidades no como beneficiarios sino como un actor directo y principal en el proceso. Las discusiones pueden ser eternas, pero pragmáticamente, lo que yo pienso es que mientras más y mejor se involucre la gente, mejor conservación se logrará. Con con el idealismo de pensar que las comunidades locales o indígenas son conservacionistas....ni mucho menos. Pero si con la convicción de que si la gente no de convence de que es importante mantener la salud de los ecosistemas, no existe nada que podamos hacer para lograrlo.

Aqui se tratan muchos temas de equidad. Es justo lo que les pedimos a las comunidades? Les pedimos que cambien sus actividades, que tengan mejores prácticas, que ordenen su territorio, que cacen sustentablemente. Todo eso tiene un costo y es importante repartir esos costos equitativamente entre quienes son más afectados y más beneficiados. No en el sentido estricto de un pago por servicio ambiental o por un comercialización de algo. Más bien en el sentido de que no podemos sacrificar a la gente que vive circunstancialmente en los lugares críticos para la conservación en nombre de la humanidad. Hay que buscar equilibrios.

Otro tema importante es aproximarse con respeto. Valorando a la gente, sus practicas, sus costumbres, sus percepciones. No importa si nosotros tenemos otros sistemas de valor. Lo fundamental es el respeto. Y ese respeto empieza como yo siempre digo, escuchando primero. Escuchando con el mejor prejuicio posible. Ya sabemos que cultivar en una pendiente pronuncia es malo para el ecosistema y quizás hasta para la producción. Pero hay que escuchar por que la gente siembra en dichas pendientes. Seguro hay una explicación.

También es fundamental entender que una comunidad no es algo homogeneo. Que existen diversos intereses dentro de la comunidad y que dichos intereses importan mucho.

Trabajar con comunidades es fascinante. Pero es un gran desafío. Hay que entender que uno no es parte de dicha comunidad y entender claramente el rol que uno quiere asumir. Y además, comunicar eso lo más claramente posible. En todo momento. Como digo, no es fácil. Pero es la única manera

lunes, 16 de noviembre de 2009

Energia

Definitivamente uno de los temas candentes del momento es el tema de la energía. En parte porque es lo peor del mundo vivir sin electricidad. Somos demasiado dependientes de ella.

La pregunta del millón es que pasa? Por que no hay suficiente energía en Ecuador? Y la respuesta tiene varios matices. Por un lado está el tema del consumo. De la demanda. Cada vez somos más ecuatorianos por lo tanto la demanda es mayor. Pero también, cada vez, cada persona demanda más energía. Entonces la demanda crece porque hay más gente y porque usamos más energía.

Y la oferta? Aquí la cosa se complica. Por un lado, físicamente no existe la suficiente capacidad de generación de energía. En el sentido de que no se ha levantado la infraestructura necesaria. Porque al vivir en el Ecuador, tenemos algunas fuentes potenciales. La hidroeléctria, la solar, la eólica. Sin embargo, el tema no se ha tratado de forma estratégica. En la práctica, porque planes han habido muchos e interesantes, pero no se han llevado a la práctica. Por lo tanto, la consecuencia son los racionamientos de energía.

Es irónico porque existen los recursos. Pero hacer hidroeléctricas no es fácil. Son inversiones grandes y trabajos muy especializados. El problema con eso, es que cuando de por medio hay mucha plata, también hay mucha corrupción. Las cosas no se hacen o se hacen mal. Pasan años y seguimos dependiendo solo de la vertiente oriental. Hemos sido poco estratégicos.

Pero bueno, más allá de todos los temas netamente energéticos, hay un tema que está en relación con este blog. Y es el tema de la deforestación. Para mantener las capacidades de los ecosistemas de retener el agua para la generación hiodroeléctrica se necesita conservar la naturaleza. Sin atenuantes. Una de las causas de la falta de caudal es la deforestación. Está, aparte de alejar las lluvias, hace que la sedimentación de los ríos sea mayor. Es lamentable esta falta de previsión. Hablan y hablan de que son ambientalistas, pero en la práctica, se permite la deforestación en los lugares críticos, como las cabeceras de los ríos.

Nadie niega el derechos de las poblaciones para buscar oportunidades económicas, o para vivir dignamente. Pero no se puede entender que el beneficio de unas pocas familias esté por encima del beneficio de muchas. No se trata de poner cercas, pero si de entender que hay lugares que es necesario proteger, dejar lo más natural posible.

Hay que enfrentar el problema de manera integral. No solo hay que producir más energía, sino ahorrar más y conservar los ecosistemas que sostienen la vida.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Políticas Publicas

Luego de un largo silencio, vuelvo a la carga.

Ahora quiero hablar de un tema que no me es tan conocido (que raro yo metiendo cuchara donde no debo) pero que resulta relevante. Las políticas públicas. Debo reconocer de entra que desconfío de lo publico, desconfío del gobierno. No de este en particular, sino en general de todo. Debe ser porque en los años que tengo de razón, me he encontrado con un estado que no hace lo que tiene que hacer y que cuando lo hace lo hace mal.

Claro, esto está influido también porque mi desarrollo profesional se ha dado en el mundo de las organizaciónes no gubernamentales, que por definición trabajamos donde el gobierno no lo hace. Entonces, peor aún.

Pero claro, en este caminar y trajinar uno se da cuenta que el trabajo que uno hace en una comunidad, o en un municipio o en cualquier lugar puede ser bueno, pero casi siempre es puntual y poco durarero. Uno sale y las cosas no siguen o lo que es peor vuelve a su derrotero anterior. Ante eso, se empieza hablar de las políticas públicas como una herramienta para darle continuidad a las cosas. Porque lo público, a diferencia de lo no gubernamental, está obligado a permanecer. Entonces, una política pública le da continuidad

Entonces, se empieza a teorizar sobre la política pública. Que se la debe construir con la ciudadanía, en base a información real, que debe ser difundida y socializada. Que está implícita la capacitación y el fortalecimiento de las organizaciones para que puedan participar. Se incluyen todo lo que es defensa de derechos, está ligada a gobienos centrales, pero también a gobiernos locales. Bla bla bla. Bonito en el discurso.

En la práctica, como siempre aterrizar estas maravillas cuesta mucho. Tiempo y dinero. Porque la gente no está acostumbrada a participar, a exigir. Algunos si, pero la gran mayoría no. Se organizan discusiones y la gente no aparece. Siempre hay un mejor programa. Se contrapone a las autoridades y a la sociedad civil y el dialógo no fluye. Es complejo.

Pero debo confesar que importante y necesario. En el tema ambiental es fundamental establecer políticas públicas. Y una de las principales características es que debe ser de largo plazo. Porque la conservación no es para mañana, sino para el futuro. Eso no quiere decir una política inamovible, pero si, adaptada a las circunstancias. Esas políticas deben ser a niveles superiores pero también locales. Lo más locales posible. A nivel de barrio, a nivel de parroquias, a nivel de comunidades.

Como siempre, no solo la política es el fin. Sino también la discusión que surja alrededor de ella. Mucha de la riqueza está en plantear criterios, cuestionar, conocer, aprender, valorar.

Hoy estuve en un foro para trabajar el tema. Hubo poca gente. Poca participación. Escuche mucha queja y poca respuesta. Creo que fue un inicio interesante. No me desalienta sino que me hace sentir que el tema hay que trabajarlo. Y eso es lo interesante

lunes, 19 de octubre de 2009

Carretera Pedro Carbo Manglaralto

Quien duda que las carreteras son elementos indispensables del progreso? A mi que me gusta viajar, siempre prefiero una carretera asfaltada y con seguridades.

Pero creo que hay carreteras que no deben hacerse. Siempre es importante llegar más rápido? Yo creo que no. Creo que hay otras consideraciones. Por ejemplo las ambientales. Existe un ecosistema único en el Ecuador y en el mundo, el bosque seco. Está en peligro por diversas causas. Los ecuatorianos tenemos el privilegio de contar con este ecosistema. Pero también tenemos la responsabilidad de conservarlo.

Hacer una carretera atravesando el bosque seco no me parece la mejor idea. Me diran que van a usar la mejor tecnología, que van a respetar los ecosistemas, que van a implementar acciones de mitigación. Pero no les creo. Ya lo han dicho otras veces.

Les creo si veo en el presupuesto un rubro serio para estudios serios. No los mismos de siempre, lo de mentirita, los de copy paste. Les creo si contratan a los mejores profesionales independientes y permiten veedurías. Les creo si en la construcción uno de los rubros más importantes es el de conservación. Que se duplica el costo de la carretera? Puede ser, pero no dizque era importante el medio ambiente?

Socialmente, pueden haber razones para construir una carretera. Pero se debe hacer un análisis serio y alejado de la politiquería. Lo importante es unir dos puntos, incentivar el comercio, abrir oportunidades de turismo. Pero para eso, no se necesita una carretera necesariamente.

Digan nomás que somos detractores del progreso. Cuando más adelante hayamos perdido el patrimonio, hablamos.

domingo, 11 de octubre de 2009

Basura en Guayaquil

Ahora ultimo que camino en el centro noto que la ciudad está un poco sucia. No como antes que era una porquería, pero si sucia. Se notan los sitios donde día a día se coloca la basura, huele un poco mal.

Y eso me lleva a algunas reflexiones. La primera tiene que ver con la producción de basura. Somos una ciudad que produce demasiada basura. Y todo tipo de basura. Orgánica, plásticos, desechos peligrosos de hospitales o de las baterías que ya no usamos. Generamos mucha más basura de la que deberíamos. En primer lugar por la falta de conciencia. No creo que están muy claras para los ciudadanos las consecuencias de producir tanta basura. El tema salud, el tema ornato, el costo que representa para la ciudad el manejo de la basura, el deterioro de los recursos que necesitamos para nuestra vida cotidiana.

La segunda reflexión es que el sistema de manejo de desechos sólidos en Guayaquil no se compadece con la supuesta modernidad de la ciudad. Apenas se podría calificar como recolección y disposición final. Pero como decía, cada vez con más deficiencia. No hay separación en la fuente, no hay reciclaje, no se hace compost, no se produce biogas. Nada de nada. Recolección y disposición final.

Pienso que el municipio debería tomar este asunto con mayor seriedad y manejarlo técnicamente. Tener un programa de educación ambiental agresivo y extendido, que debería mejorar la recolección y buscar alternativas de reciclaje. Con la cantidad de basura que se produce en Guayaquil, seguro hay muchas oportunidades de negocio que se están desperdiciando.

A mi se me hace intolerable que en Guayaquil, una ciudad de avanzada, no se le de a este tema la relevancia que corresponde.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Pesca

Yo para variar para hablar de algo que no conozco profundamente. La pesca. Que rico que es comer pescado fresco. O unos camarones....

La verdad es que tengo una relación de vieja data con la pesca. Desde hace mucho tiempo consumo pescado. Todos los viernes comíamos pescado en la casa para evitar la carne. Eso incluía pescado frito con salsa de cebolla o un pescado herbido con papas con mantequilla. Luego también hubo una relación más fuerte porque mi papa se dedicó a la pesca. En el sentido deportivo. Se iba al fin de semana con caña y traía algo de pescado. Alguna vez lo acompañé y la verdad me aburrí mucho. Habré lanzado la caña unas tres veces. Y por supuesto no pesqué nada. Otra relación con los pescadores fueron mis constantes vacaciones en Punta Blanca. Por ahí andaban los pescadores en sus pangas y sus redes. Era bonito acercarse a ver la pesca cuando salía del mar. Y bueno, yo tenía una pelea a muerte con los larveros. Los manes se pasaban todo el día con su red de un lado para el otro y jodían mi diversión con el Morey Boogie. Es decir, la relación ha sido largo.

Luego vienen los días de conservacionismo. Y claro, el tema es que los pescadores hacen uso de un recurso natural y a mi me da la sospecha de que no lo hacen de una manera sustentable. Es decir, exceden la capacidad del recurso de regenerarse. Además, sus actividades tienen impacto sobre la biodiversidad asociada a los peces. El suelo marino, el coral. También contribuyen a la contaminación pues faenan en la playa y dejan los restos expuestos al aire libre. En lugares donde se práctica más, incluso podemos hablar de contaminación por hidrocarburos.

Entonces, naturalmente a mi me interesa ver la manera de que las cosas se hagan mejor para que se pueda conservar la biodiversidad marina, otro de los patrimonios de la humanidad que el Ecuador es privilegio de tener.

Pero hay que partir de reconocer algunas cosas. La pesca no es una sola cosa. Existen diferentes tipos de pesca, diferentes artes de pesca, diferentes maneras de participar en la actividad. La pesca significa ingresos y empleo para mucha gente, en la pesca hay muchos intereses. La pesca es una actividad tradicional, ancestral. La pesca es una actividad de mucho sacrificio y de muchos riesgos. El frío del mar, las condiciones laborales precarias, la inseguridad.

Como siempre mi discurso es que se puede practicar la pesca pero bajo ciertas regulaciones que permitan que ésta sea sustentable. Eso implica determinar los tipos de pesca, los artes, dejar ciertas zonas para descanso y otras para conservación más estricta. Eso implica trabajar en la organización de los pescadores, en facilitarles alternativas de desarrollo. Eso implica mejorar sus condiciones de vida.

La sociedad necesita pescado. La sociedad necesita empleo e ingresos. Pero la sociedad también necesita su patrimonio natural. Por eso es importante caminar hacia el equilibrio, sorteando los interés particulares y trabajando por el bien comun

jueves, 3 de septiembre de 2009

Conservar antes que reforestar

Es sencillo. Es mucho más fácil y mucho más barato conservar que reforestar. No logro entender porque tantas instituciones cuando dicen que van a hacer algo a favor de la naturaleza piensan que lo mejor es sembrar unos arbolitos.

Permitanme discrepar. Aunque no sea muy sexy, aunque no sea digno de titular, aunque sea difícil de reflejar en una foto, es mucho mejor mantener un lugar en condiciones naturales (a base de un ordenamiento territorial y desarrollo social equitativo) que plantar árboles. La naturaleza es sabia, ella sabe como regenerarse si le damos tiempo y mantenemos ciertas condiciones.

Nadie dice que reforestar sea malo. A veces es necesario. Pero en un mundo de prioridades, cuando escasean los recursos, el costo-beneficio de conservar es mucho mayor que el de reforestar.

Porque la gente también hace la cosas a la ligera. Dicen, "sembramos tantas plantas". No toman en cuenta que lo que importa no es cuantas plantas se sembraron sino que porcentaje de prendimiento existe.

La regeneración toma años, la conservación se puede empezar a hacer mañana.

Es simple y creo que hacia allá tenemos que ir. El indicador debe ser, cuantas hectareas de ecosistemas naturales se estan conservando. Olvidémonos de cuantas hectáreas se han reforestado.