sábado, 4 de junio de 2011

Minismo Infantil

En principio podría estar de acuerdo. Que jodan a esos hijos de puta que talan los bosques y que contaminan los ríos. Abajo la minería ilegal.

Pero como siempre, no todo es tan sencillo. Cuando uno lo mira de lejos puede parece así de fácil, pero a medida que uno se va acercando se hacen evidentes los matices.

¿Qué matices puede haber? La minera es una actividad dañina para el ambiente. Cualquier minería lo es. Basta con conocer cualquier mina para darse cuenta. Y no me refiero solo al ambiente compuestos por las plantitas y arbolitos, sino al ambiente humano. En “minismo infantil” pensar que luego de haber hecho minería a cielo abierto se puede restaurar algo y respetar los derechos de la naturaleza consagrados en la constitución. No se puede restaurar algo donde la misma base de la vida, el suelo, ha sido complemente eliminado. Por no hablar del agua que debe ser devuelta en iguales condiciones a las que fueron extraídas.

Lo único que me parecería ecológico de una minería es que con la plata que genere que conserve y de verdad una superficie igual o mayor a la destruida. Pero no en el mismo sitio. No se si entendieron. NO SE PUEDE. Pero reconozcamos con técnica y sinceridad que el sitio mismo de la mina quedará destruido. Creo que para poder seguir conversando tenemos que tener eso claro.

Los matices vienen por el lado de que el estado ecuatoriano y por ende nosotros podría beneficiarse de los recursos generados por la minería. Las cifras que mencionan los expertos son altas. Sería excelente contar con esos recursos para construir escuelas, capacitar maestros, mejorar el sistema de salud, continuar el trabajo con los discapacitados, construir mejores caminos, invertir en la conservación del patrimonio natural y cultural, mejorar los recursos para que exista una justicia más ágil. Tanta cosa buena se puede hacer con esa plata. A nivel del gobierno central y a nivel de gobiernos locales.

También supongo que la actividad generará empleo. Y eso es bueno. Que la gente pueda comprar comida, que pueda educar a sus hijos, cubrir sus necesidades de salud. Y por que no, darse gustos como viajar, comprarse un blackberry o un buen carro.

Los matices vienen por el lado de que en este juego no solo participan grandes inversores, que generalmente son unos hijos de puta, sino también gente con necesidades insatisfechas. Campesinos que prefieren una vida sacrificada en la mina que robar o pedir caridad.

Esta claro el dilema. Los bosques no da de comer, las minas si. Se puede discutir. Porque bien empleados, los bosques podrían generar ingresos que a lo mejor no son tan abrumadoramente gigantescos como los de la minería si son a largo plazo y en teoría sustentables. Estamos sentados en la mina de oro dice Rafael Correa. Yo pienso que estamos sentados en la mina de los bosques tropicales.

Entonces, volviendo al principio. Podría estar de acuerdo en que fue una buena idea dinamitar unas maquinas que estaban causando un claro perjuicio. Que en principio estaban violando la ley y la constitución mas verde de todas. Me imagino las piezas de metal reventándose y me deleito pensando que ya no se va a destruir más biodiversidad.

Pero la verdad, no creo que sea la manera más adecuada de enfrentar el problema. El precedente es nefasto. De cualquier manera, buena o mala, necesitamos una justicia que parta de un debido proceso. Lo otro es muy peligroso.

Un periodista afin al gobierno critica que los ecologistas no apoyen una medida como esta. Da a entender como que nuestro silencio es cómplice. Y yo le digo, que los que trabajamos seriamente por las causas ambientales hemos denunciado en diferentes espacios y publicaciones lo que pasa en Esmeraldas. Como la provincia verde ha pasado a ser café. Efectivamente no hemos logrado detener la tala. Quizás no hemos dado con la estrategia adecuada, pero nadie como nosotros, los serios, hemos puesto en la mesa de discusión el tema.

No nos escondemos. Pero no nos busquen para avalar una acción contraria a la ley y a la constitución. Asuman como gobierno las consecuencias de lo que están haciendo. Si la gente empieza a tomar medidas de justicia por mano propia para evitar la corrupción de la misma, no vayan a condenarlos con su descarado doble discurso.

No se llamen a engaño. Yo los apoyo y aplaudo si vamos a luchar contra la minería ilegal. Yo les firmo lo que sea para limitar la minería legal a su mínima expresión. Pero los invito a hacer las cosas de otra manera. Firmeza no quiere decir interpretar las letras chiquitas de la ley. Firmeza es actuar derecho en derecho.

Partamos del concepto del “minismo infantil”. Ustedes que son ambientalistas lo saben. No se hagan. No hay minería que no dañe. La mitigación es casi imposible. La compensación no es la panacea, pero por lo menos es más pragmático. Y por cierto, defendamos nuestras áreas protegidas de la minería. A ultranza. Por esos derechos de la naturaleza que pusimos en esa constitución y solo se invoca a veces.

domingo, 30 de enero de 2011

La plata no lo es todo, pero ayuda

La plata no lo es todo, pero ayuda….

Me llama la atención que para comprar unas tierras para establecer un área nacional de recreación se inviertan 48 millones de dólares. En principio uno hasta podría alegrarse de que el estado ecuatoriano invierta tal cantidad en un área protegida que constituye parte de nuestro patrimonio.

Pero resulta un poco contradictorio que un área con un valor ecológico limitado reciba tal financiamiento cuando otras áreas mucho más representativas no han recibido ese financiamiento en más de 30 años de existencia. Casi todo lo que se encuentra en dicha área (Los Samanes) ya estaría conservado en lugares como la Reserva Ecológica Manglares Churute o los bosques protectores Cerro Blanco, Cerro Colorado, El Paraíso, Manglares El Salado y otros.

Nadie niega que la ciudad de Guayaquil pueda necesitar más áreas de recreación. Pero la pregunta es si se agotaron todos los esfuerzos para que los gobiernos locales cumplan su papel en este campo. También me pregunto si más que declarar la zona un área de recreación, hubiera sido más costo-efectivo buscar algún acuerdo para el manejo del área por parte de sus dueños. No estamos hablando de una propiedad privada sino una propiedad estatal. Por lo tanto uno pensaría que un acuerdo de conservación interno hubiera sido posible. Se exploró esa posibilidad?

Me pregunto también, por qué en este caso, el Ministerio del Ambiente accedió de manera acelerada a comprar las tierras. En otras áreas protegidas, los conflictos de tierra han durado más de 10 años y no se han tomado acciones de esta naturaleza.

Nadie me ha preguntado pero me atrevo a dar unas ideas sueltas de lo que se hubiera podido hacer con 48 millones para conservar la biodiversidad del Ecuador:

- Financiar 3 años el costo integral del manejo de las áreas protegidas del Ecuador (4 millones de hectáreas vs 600 hectáreas)
- Desarrollar un proyecto de conservación del bosque seco en la costa ecuatoriana, un ecosistema críticamente amenazado y considerado una prioridad mundial
- Triplicar el Fondo Ambiental Nacional que cubre los gastos recurrentes de más de 15 áreas protegidas del Ecuador
- Cubrir el presupuesto anual del Ministerio del Ambiente
- Financiar el proyecto emblemático Socio Bosque por más 10 años

Por mas que soy un ferviente creyente de las áreas de conservación como una alternativa válida para la conservación de la biodiversidad, creo que no tiene sentido gastar tanta plata en un área con un valor ecológico tan bajo. O mejor, llamar a las cosas por su nombre.

Invasiones y Biodiversidad

Todos los fenómenos sociales pueden analizarse desde diferentes puntos de vista. Por eso me propongo analizar los asentamientos ilegales desde el punto de vista de la biodiversidad.

Quiero reconocer primero que dichos asentamientos responden a dinámicas muy complejas. Quizás el primer elemento importante a considerar es que las invasiones ocurren porque la gente necesita un lugar donde vivir. Mucha de esa gente son personas que han migrado del campo a las ciudades, entre otras cosas, porque las condiciones de vida en el campo son malas. Generalmente las construcciones son precarias y carecen de servicios básicos. Las condiciones de acceso y movilidad son limitadas. Y las oportunidades de empleo e ingresos son muy irregulares. Los servicios de educación y salud son deficientes. Y aunque mucha gente logra alimentarse (quizás sin nutrirse apropiadamente), la opción de migrar a las ciudades siempre está presente.

En muchos casos, la migración a la ciudad implica vivir con parientes en condiciones de hacinamiento o de incomodidad. Eso empuja a muchos a buscar una vivienda casi a cualquier precio. Tanto monetario como en dignidad. Ese sería el primer factor. Un factor que se debe trabajar porque controlar las invasiones será imposible si los flujos de migración no se detienen.

Aquí entra en juego un segundo factor importante que son los traficantes de tierras. Personas que generalmente se aprovechan de una necesidad real de la gente para enriquecerse. Por un lado, vendiendo terrenos que no son suyos y que por lo tanto no le han costado y por otro lado extorsionando a dueños de tierras para evitar que sus propiedades sean invadidas. Y en el intermedio, cobrando a los compradores de terrenos por diferentes servicios. Todo esto muchas veces implica violencia, engaño, estafa. Lo lógico sería que estos traficantes sean detenidos y juzgados pero en muchos casos son protegidos por los políticos de turno y por la justicia. A los políticos les interesan las relaciones con este tipo de gente por asegurar unos votos.

Ese sería el tercer factor. El trabajo que deben realizar los gobiernos locales y el gobierno central en lo relacionado al ordenamiento del territorio, provisión soluciones habitacionales y de servicios básicos, control y desalojo. Además, de las políticas para el desarrollo del agro y para evitar las migraciones. Es un trabajo complejo, de mucha técnica. Pero existen las herramientas. Falta la voluntad política. No siempre es fácil porque ordenar los usos del suelo no es popular, tiene costos políticos que nadie quiere asumir.

Y para complejizar el tema, aquí entra el tema ambiental. Generalmente, los asentamientos ilegales ocurren en las periferias de las ciudades, en espacios donde todavía existen ecosistemas naturales. Por lo tanto, la existencia de los asentamientos implica varios impactos a la biodiversidad. Por un lado, la destrucción directa de hábitats al eliminar coberturas naturales para establecer las viviendas, las vías y otras infraestructuras. También se suceden procesos de contaminación tanto del suelo como de los recursos hídricos por la carencia de servicios básicos y un manejo inadecuado de los desechos líquidos y sólidos. Otro elemento negativo es que muchas veces, se utilizan de manera indiscriminada los recursos de los bosques aledaños. Por ejemplo, leña o madera para las casas. También existe cacería que afecta a las poblaciones de fauna.

No se trata de escoger entre los pajaritos y la gente. Desde el punto de vista humano, siempre será más importante el ser humano. Pero resulta que la naturaleza y los ecosistemas naturales no son adorno sino que nos ofrecen los elementos más importantes para nuestra vida y para el desarrollo. Principalmente el agua para consumo humano, para el riego, para la generación de energía. También el aire puro y el almacenamiento de carbono que permite la vida en la tierra. Además de alimentos, medicinas, materias primas, espacios de recreación.

Nadie niega el derecho a las personas para buscar un espacio digno para vivir. Pero es una responsabilidad de la sociedad, y así lo establece la Constitución de la República, conservar la biodiversidad como un recurso estratégico para el desarrollo del país. Entonces, es necesario considerar las implicaciones de este fenómeno en la naturaleza. Es fundamental tomar las precauciones para evitar el impacto ambiental.

No es una tarea sencilla. Requiere un trabajo fuerte general para hacer del campo un lugar digno para vivir y evitar las migraciones masivas a las ciudades. Requiere un trabajo técnico y especializado de ordenamiento de uso del suelo. Requiere de políticas de vivienda agresivas en el buen sentido de la palabra. Requiere mano dura y control de las invasiones sin consideraciones electorales de por medio. Requiere una protección y manejo de las áreas naturales vulnerables a estos procesos de invasión.

La calidad de vida de nosotros mismos depende de que logremos enfrentar este tema de manera responsable.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Dejen nomas

Dejen nomas….al clima no le importamos mucho.

Mi teoría es que la vida en la tierra no la vamos a poder destruir los seres humanos. Por más que hagamos nuestro mejor esfuerzo contaminando todo, derrochando los recursos, siendo injustos con nuestros propios congéneres. No vamos a poder.

Lo que va a pasar es que la tierra se va a rebelar y los que vamos a marchar somos nosotros. Nos quedaremos sin los recursos que necesitamos para sobrevivir. Pero algunas especies se aprovecharán de los nichos que dejamos. Y la vida seguirá.

Sería triste, seríamos uno de las especies que menos han durado sobre la Tierra. Y eso que supuestamente somos inteligentes.

La verdad es un tema complejo. Se necesitan acciones a todo nivel. Es fácil despotricar contra las grandes potencias. Ellos no quieren perder sus privilegios. Pero nosotros tampoco. Derrochamos todo. El agua, la energía, los recursos.
Estos días que ha habido apagones de luz, me ha reconfirmado lo dependiente que somos de la energía eléctrica. Sin corriente no hay luz, no hay ventiladores, refrigeradoras, internet. Todo se vuelve caótico.

Es claro que la mayor responsabilidad es de las empresas que consumen demasiado, pero nosotros como seres humanos también lo hacemos en proporción. Prendemos todas las luces, dejamos aparatos conectados y encendidos. Ahora en Navidad, a pesar de la crisis, todo el mundo prende los árboles y un pocotón de luces.

Así no hay como. Debemos exigirles a las industrias y a las empresas. Pero también debemos exigirnos a nosotros. No por una cuestión romántica sino por supervivencia.

Amen….

martes, 8 de diciembre de 2009

Navidad ecológica

A ver, como sería una navidad ecológica?

Quizas lo más importante es que exista el menor consumo posible. Digo esto y seguramente más de la mitad de la gente que lea esto y no sea ambientalista me quiera matar. Resulta que lo mejor de las ventas para casi todo el mundo es diciembre. Entonces, una propuesta tan poco conciente como consumir menos es un sacrilegio. Miles de personas esperan esta época para recuperarse de un mal año, para por lo menos no cerrar con pérdidas.

El tema es que los recursos ya no aguanta mucho más. Nada que ver con Apocalipsis o 2012. Pero si la muerte lengua de nuestros ríos contaminados, a la menor disponibilidad de agua para consumo humano y para producir alimentos. Mas tala de bosque, mas basura, mas carros, más equipos que consumen más energia.

Entonces, es posible, conservar sin empobrecernos? Yo creo que quizás si. Pero siempre y cuando reconozcamos la situación.

Son bonitas las luces, pero creo que hay que usarlas con mesura. Con horarios determinados, sin exagerar. Que sentido tiene dejarlas prendidas toda la noche? Hay que comprar regalos pero evitar tanta envolutura, tanto desperdicio.

Pero también podemos ser proactivos. Buscar agajasar gente lugares con alta diversidad, plantar árboles, dar regalos ecológicos o que apoyen a comunidades que dependen del bosque.

Pero siempre, mas importante...consumir menos...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Clima caliente

No se si estoy sugestionado. Pero cada vez siento más calor en Guayaquil. El otro día, eran las 4 de la tarde y un termómetro de la calle marcaba 36 grados centígrados....una temperatura que antes solo se daba hasta las dos de la tarde....



¿Significa todo esto que el mundo es más caliente que antes? La verdad es un poco díficil saberlo. Este tema del calentamieto global es complejo. Para empezar hay que estar conscientes que este planeta, nuestro planeta ha estado más caliente y más frío que hoy. El cambio climático es un elemento natural del mundo. Y conocemos poco de ese cambio. Tenemos algunas nociones pero en tiempos geológicos diferentes. Sabemos que hubo una edad del hielo hace millones de años, que duró millones de años....



Pero ahora tratamos de resolver el clima en años o en períodos de 5, 10 o 100 años. Es algo totalmente diferente. No podemos saber con certeza si el cambio actual es un ciclo o es un cambio más o menos permanente.

Entonces, cual es el curso a seguir? Ante la incertidumbre creo que lo más prudente es actuar con cautela. No veo al mundo acabarse en un gran cataclismo....aunque puede ocurrir. Lo veo más bien, muriendo de muerte lenta, con los seres humanos enfrentados por recursos cada vez más escasos.

Creo que es importante avanzar hacia tecnologías menos contaminantes. Con o sin calentamiento. Porque la diferencia es relativa. Nos morimos pronto o un poco más tarde. Pero con este ritmo de vida, seguro nuestro destino no es muy prometedor.

Yo creo que con la conciencia tranquila, algunos podemos decir que venimos hablando de esta necesidad desde hace algunos años. Ahora ya no nos miran raros. Leen las noticias en el periódico sobre la sequía en el Ecuador y se asustan. Piensan que el calentamiento es posible. Y yo me rio porque la verdad es que no sabemos. No quiero entrar en la gran polémica de los datos, de la ciencia a favor en contra de los grandes intereses. Simplemente creo que como seres humanos no tenemos la capacidad de entender el cambio climático. Todavía.

Pero creo que si somos capaces de entender que la contaminación nos deja cada vez menos recursos disponibles, que la distribución de la riqueza es inequitativa e inaceptable, que los bosques y la biodiversidad son nuestro patrimonio. Y se debe actuar en consecuencia.

El cambio es incierto. Pero bueno, por lo menos que sirva para poner el tema en agenda...

Muerte

En el aspecto puramente biológico, la muerte es parte de la vida. Es un hecho que nada se crea o se destruye, todo se transforma. Y la muerte, libera los nutrientes y los elementos que estaban atrapados en un organismo. Se liberan esos elementos y de alguna forma vuelven a la tierra o al aire para seguir los ciclos inmutables que dan vida al planeta....un amigo solia decir que cuando nos tocamos el brazo estamos tocando alguna parte de algún dinosaurio. Lo decia en el sentido que los elementos que hoy constituyen nuestro cuerpo son los mismos que los que constituyeron a los dinosaurios, así que por una feliz coincidencia pueden ser los mismos.

La muerte es parte del ciclo, casi una necesidad de la vida. Es la poesía de la vida. Entregamos nuestra vida para que la tierra pueda seguir funcionando.

Pero claro, desde el punto de vista humano, la muerte no es tan poética. Es dolor, es sufrimiento, es un antes y un despúes. Existe una fuerte tendencia de los seres humanos para tratar de alargar la vida. A través de la medicina y de múltiples avances en los temas de salud pública, hemos aumentado la expectativa de vida. Cada vez, menos niños mueren. Cada vez logramos llegar más lejos, incluso con calidad de vida.

Tendrá eso un impacto en los ciclos de vida? No muchos la verdad porque en términos globales, unos años más o menos no representan nada para todo el planeta.

La inmortalidad existe en la naturaleza, pero es otra forma de inmortalidad....